Ahora tenemos la suerte, al usar las nuevas tecnologías, de pulsar el botón F1 o pulsar en el menú de cualquier programa el botón “ayuda”,y de repente tener a nuestro ayudante personal, ya sea en forma de perro o clip como los ayudantes estúpidos del Office, o buscadores en una guía enorme de ayuda que encuentran todo menos lo que buscas.
En épocas antíguas, cuando las nuevas tecnologías eran los libros, también necesitaban a un ayudante personal.

[...] veces, las personas mayores tienen dificultades con las nuevas tecnologías. Menos mal que siempre hay algún experto en la materia al que se puede consultar por teléfono, [...]