Tong Liangliang nació con una hernia, pero era muy joven para la operación. Entonces, a su padre se le ocurrió la genial idea de darle un cigarrillo para que le calmase el dolor.
Ahora el niño, con 2 años y medio fuma un paquete de tabaco diario, y cada vez que ve a alguien fumando, le pide tabaco, y si no le dan se enfada y se inquieta.

